¿Cómo verificamos los centros?
Priorizamos información publicada por autoridades, organismos de socorro y organizaciones responsables: UNGRD, gobernaciones, alcaldías, Cruz Roja Colombiana, Defensa Civil, bomberos, bancos de alimentos y asociaciones del sector salud.
No usamos como fuente primaria cadenas de WhatsApp, imágenes sin procedencia, cuentas personales ni publicaciones copiadas. Tampoco reutilizamos información de campañas anteriores: verificamos explícitamente que cada centro esté habilitado para el terremoto del 10 de agosto de 2026.
Los centros enviados por la comunidad son revisados antes de publicarse. Nunca aparecen automáticamente.
Para registrar un centro pedimos al menos una prueba: un enlace donde se anuncie, o un contacto del centro con el que podamos confirmarlo por llamada. No exigimos las dos, porque quien ve un acopio con sus propios ojos rara vez tiene a mano un comunicado oficial. Lo que no se negocia es la revisión posterior: sin ella nada se publica.
Estados de verificación
- Verificado
- Confirmado en el sitio o comunicado propio de la autoridad, el organismo de socorro o la organización responsable.
- Reportado — confirma antes de ir
- Publicado por un medio periodístico confiable que cita a la entidad, pero sin que hayamos localizado la fuente primaria. Se muestra, siempre marcado.
- Pendiente
- Enviado por la comunidad y aún sin revisar. No se publica.
- En disputa
- Existen fuentes contradictorias, o hay duda razonable de que corresponda a esta emergencia. No se publica.
- Inactivo
- Cerró, terminó la campaña o dejó de recibir donaciones. No aparece en los resultados.
Sobre los puntos en el mapa
La nomenclatura colombiana (carrera, calle, diagonal) no siempre resuelve con exactitud contra las bases de datos abiertas de mapas. Cuando el punto es aproximado te lo decimos y te pedimos guiarte por la dirección escrita. Preferimos avisarte antes que fingir una precisión que no tenemos.
Antes de desplazarte
La situación puede cambiar rápidamente. Revisa la fecha de actualización y, cuando exista un teléfono, comunícate directamente con el centro. Si encuentras información incorrecta, repórtala desde la ficha del centro.
Nos faltan manos para verificar
Un acopio puede llenarse, mudarse o cerrar el mismo día, y quien llega con el carro cargado a un punto que ya no recibe hizo el viaje para nada. Verificar es simplemente confirmar que sigue abierto.
Hay 144 acopios publicados y todos hay que volver a mirarlos. Que una ficha diga «verificado» solo significa que alguien lo confirmó en su momento: un punto puede cerrar el mismo día en que lo verificamos. Los 144 que llevan más de 96 horas sin revisar son por dónde empezar, no dónde terminar.
No es difícil, y casi nunca hay que llamar
- Una búsqueda en internet. Escribe el nombre del acopio y mira si alguien publicó algo después de la fecha que mostramos.
- Un vistazo a sus redes. La alcaldía o la fundación suele avisar ahí de que cierra o se traslada mucho antes que en su web.
- Una llamada. Si la ficha trae teléfono, es la forma más segura: preguntas si siguen recibiendo y ya está.
Solo te pedimos un correo. Con él te damos acceso al panel y actualizas las fichas tú mismo: marcar si sigue abierto, si cerró o si cambió lo que necesita. Nada de datos personales ni formularios largos.
No es un trabajo de horas. Es el rato que tengas suelto, desde el teléfono y sin moverte de donde estés. Con que compruebes uno solo ya ayudas: nadie te va a pedir un turno, un horario ni un mínimo.
Se abre un formulario externo en otra pestaña.
Privacidad
Tu ubicación se usa únicamente en tu dispositivo para ordenar los centros por cercanía y centrar el mapa. No la guardamos, no la enviamos a nuestros servidores y no la compartimos con herramientas de analítica.
Sí medimos, de forma anónima y sin cookies, cuántas personas visitan cada página y cuántas pulsan «Cómo llegar» o «WhatsApp». Nos sirve para saber qué centros está usando la gente realmente. No registramos quién eres, ni tu ubicación, ni lo que escribes en el buscador: de cada visita solo se envía la ruta de la página, sin la parte que va después del signo de interrogación.
En el formulario de registro medimos además cuántas personas lo abren, cuántas empiezan a llenarlo y cuántas lo envían. Es lo que nos permite saber si el formulario está estorbando en lugar de ayudar. De cada envío guardamos también qué tipo de prueba lo acompañó —enlace, contacto, o ambas—, nunca el enlace ni el contacto en sí.